Guía · 5 min de lectura

Cómo contar el sushi en un all you can eat

Contar parece fácil hasta la tercera ronda. Aquí tienes cómo poner las reglas antes de empezar, qué métodos funcionan en la mesa y cómo evitar las discusiones de siempre al final.

Para qué contar las piezas

Hay tres buenos motivos para llevar la cuenta en un all you can eat. El primero es la curiosidad: casi todo el mundo se queda corto o se pasa cuando intenta adivinar cuánto ha comido. El segundo, el pique: si vais en grupo, saber quién ha comido más da para un buen rato de conversación. Y el tercero, el más práctico: si conoces tu media, pides mejor, y en los restaurantes que cobran lo que sobra eso se nota en la cuenta.

Primero, las reglas: qué cuenta como pieza

Si cada uno cuenta a su manera, el resultado no vale para comparar. Antes de la primera ronda, dedicad un minuto a acordar esto:

  • Nigiri, gunkan y cada corte de maki o uramaki: una pieza. Es lo más sencillo y lo que casi todo el mundo da por hecho.
  • Temaki: decididlo. Es un cono grande; lo justo es contarlo como dos o tres piezas, pero lo importante es que todos lo contéis igual.
  • Sashimi: decididlo también. Una opción es contar cada loncha como una pieza; otra, contar dos lonchas como una, porque no llevan arroz.
  • Platos calientes y postres: fuera. Gyozas, tempura de verduras, tallarines, arroz frito o helado no son sushi. Si queréis contarlos, que sea en otro marcador.
  • Piezas a medias: no cuentan. Solo suma la pieza que te terminas. Lo que se queda en el plato no vale.

Con estas reglas, un plato de uramaki de ocho cortes repartido entre dos son cuatro piezas para cada uno, y no ocho para quien lo pidió.

Métodos para llevar la cuenta

Cada mesa tiene su sistema. Estos son los más habituales, con lo bueno y lo malo de cada uno.

De memoria

Funciona en la primera ronda y falla en la tercera. Entre la conversación, los platos compartidos y las piezas que llegan a la vez, es fácil equivocarse en cinco o diez piezas sin darse cuenta.

Contando platos

En los restaurantes de cinta tiene sentido, porque cada plato que coges es una unidad. Aun así, conviene pasarlo a piezas: no todos los platos traen el mismo número. En los buffets libres que piden por carta o por tablet no sirve, porque los platos llegan con raciones distintas y se comparten.

El historial de pedidos

Si el restaurante pide por tablet, a veces se puede consultar lo que se ha pedido. Es útil para el total de la mesa, pero no dice quién se ha comido qué ni descuenta lo que sobra.

Papel o notas del móvil

Es fiable si alguien se encarga, pero incómodo: hay que apuntar a cada persona, sumar al final y no perder la servilleta. Para dos personas vale; para una mesa de seis es un lío.

Un contador en el móvil

Es lo más cómodo: un toque por pieza, el total se suma solo y nadie tiene que hacer cuentas al final. Hay dos formas de hacerlo:

  • Un móvil para toda la mesa. Con el contador de sushi web añades a cada comensal por su nombre y cada uno pulsa +1 en su tarjeta cuando termina una pieza. No hace falta instalar nada y se ve en todo momento quién va en cabeza.
  • Cada uno con su móvil. Con Sushimetro, cada persona cuenta lo suyo en la app, de una en una o con los atajos de +5, +10 y +15, guarda la visita en su historial y, al terminar, puede compartir una tarjeta con su resultado.

Trucos para no perder la cuenta

  1. Cuenta al terminar la pieza, no al servirla. Si sumas cuando llega el plato, cuentas también lo que luego sobra o se come otro.
  2. En los platos compartidos, cada uno suma lo suyo. Nadie apunta la ración entera.
  3. Corrige en el momento. Si te equivocas, resta enseguida; al final de la comida nadie recuerda si aquel nigiri ya estaba sumado.
  4. Deja el móvil a mano, no en el bolsillo del abrigo. Si cuesta sacarlo, acabarás sumando de cinco en cinco «más o menos».
  5. Revisad el marcador entre rondas. Es un buen momento para comprobar que todos han sumado lo suyo antes de que llegue el siguiente plato.

Lo que suele generar discusiones

Aunque haya reglas, hay situaciones que se repiten en casi todas las mesas. Mejor tenerlas resueltas de antemano:

  • La pieza que se cae. Si se cae al plato y te la comes, cuenta. Si acaba en la mesa o en el suelo, no.
  • Las piezas dobles. Algunos restaurantes sirven nigiris enormes o rollos cortados muy gruesos. Salvo que sean desproporcionados, una pieza es una pieza: no compliquéis las cuentas.
  • Quien llega tarde o se va antes. Su marcador vale igual, pero si estáis compitiendo, tenedlo en cuenta al comparar.

Después de comer: guarda el resultado

El número de una noche está bien, pero lo interesante aparece cuando juntas varias. Apunta la fecha y el total de cada visita, o deja que lo haga la app, y en pocas semanas sabrás tu media, tu récord y si comes más en un restaurante que en otro. Con eso puedes plantearte objetivos realistas, como superar tu récord, o simplemente pedir mejor la próxima vez.

Si os ha picado el gusanillo de competir, en retos de sushi con amigos tienes ideas para ir más allá de «quién come más».

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